Escribe EDUARDO VASCO, desde Brasil Con acierto, Evo Morales advirtió durante la segunda vuelta que no existía “mal menor” entre Rodrigo Paz y Tuto Quiroga (a diferencia de las imaginaciones de los arcistas y de la izquierda latinoamericana). Sin embargo, ahora que el candidato del PDC ha ganado unas elecciones claramente fraudulentas, Evo ya está insinuando un intento de conciliación con el fin de frenar las medidas neoliberales que Paz adoptará. En sus primeras declaraciones tras la victoria de Paz, Evo hizo peticiones al nuevo gobierno —un gobierno ilegítimo, surgido de unas elecciones en las que se impidió presentarse al candidato más popular de Bolivia (de hecho, el único candidato popular de Bolivia)—. Evo quiere que Paz respete el Estado “plurinacional”, institucionalizado a partir de la Constitución de 2009, y las conquistas sociales del gobierno del MAS. Claramente no hay hostilidad por parte de Morales, a diferencia del trato que dio a su exaliado y traidor L...