Nicaragua, todo por la Paz. Por Fabrizio Casari
Toda sociedad es fruto del modelo social y político que la diseña, pero todas, sin excepción, tienen en la paz interna la condición indispensable para su desarrollo. La paz, sin embargo, no es solo ausencia de guerra, sino también compartir y reconocimiento mutuo entre los distintos actores políticos. Y, como en cualquier parte del mundo, tampoco en Nicaragua puede confundirse la libertad de opinión con la libertad de subversión. La primera es la sal de la democracia - sea formal o sustancial - y se apoya en el respaldo popular y en las reglas del sistema. La segunda es la tumba de la democracia. La libertad puede conducir a la construcción de una opción política alternativa, a la formación de organizaciones de múltiples orientaciones, pero todo se sostiene únicamente si ocurre dentro del marco del mandato constitucional, con la observancia de las leyes y el respeto de lo dispuesto por los códigos civil, penal y administrativo que establecen los límites de la contienda política. D...