DETALLES DEL MOMENTO: LÍDERES DE BARRO. Por: Moisés Absalón Pastora desde Nicaragua
Moisés Absalón Pastora Los depredadores de la noche, sedientos de sangre, salen de sus cuevas, asoman debajo de las piedras, husmean desesperados buscando qué carroña tragar. Así se juntan las hienas, los chacales, el Dragón de komodo, los vampiros y otras especies, para comerse entre ellos mismos y disfrutar en cada tapazo el aullido o gemido de su víctima y es exactamente lo que vemos ahora en el entusiasmo de quienes creen que Nicaragua está en el radar de sus agresores o del club de los pescuezos blandos que a la señal del titiritero dobla inmediatamente el pescuezo. Esta escena francamente no es nueva, no nos es ajena y los nicaragüenses la conocemos muy bien porque nos han repetido el mismo guion cualquier cantidad de veces y siempre con el mismo resultado, jamás pasó nada y nunca tuvo algún efecto, que no fuera la morbosa maldad de aquel que termina siempre ignorado. La percepción es la “sensación íntima de una impresión material hecha por nuestro sent...