El 84% del presupuesto de la CPI viene de potencias imperialistas, que dictan sus investigaciones y protegen a sus aliados. Por Eduardo Vasco desde Brasil
Eduardo Vasco Para perseguir a gobernantes incómodos para el imperialismo, la CPI pasó por encima de su norma básica: limitar su actuación a los países que ratificaron el Estatuto de Roma. Sin embargo, mientras la Libia de Gadafi y la Rusia de Putin fueron víctimas de la CPI, Estados Unidos continúa impune. Y ha demostrado que, aun sin formar parte de la Corte, es quien verdaderamente manda en ella. Cuando Bensouda intentó investigar los crímenes de guerra en Afganistán —sin limitar su investigación a la actuación del Talibán y del Estado Islámico, sino incluyendo a lo que ella consideraba los mayores criminales de aquella guerra (el ejército estadounidense y la CIA)—, sufrió una fuerte presión desde Washington, hasta el punto de resultar en sanciones gubernamentales. Sus cuentas bancarias y las de sus familiares fueron congeladas, y su marido fue espiado. Finalmente, Bensouda fue sustituida por un nuevo fiscal dócil a Estados Unidos. Karim Khan modificó el enfoque de las investigacion...