Cuba, el Gigante Raúl y el payaso Trump. Por: Fabrizio Casari
La presunta imputación del general cubano Raúl Castro y el envío del portaaviones de propulsión nuclear Nimitz al Caribe son las dos piezas de la partida que Trump pretende jugar contra Cuba. La isla socialista quizá le parezca la única vía de escape ante la enésima humillación militar sufrida en el Golfo Pérsico y, en cualquier caso, constituye un gesto debido a la comunidad cubano-estadounidense de Florida. Esta comunidad cuenta con nada menos que 11 diputados, una poderosa capacidad de presión financiera y una red de vínculos con la galaxia neonazi en todo Estados Unidos, que resultó muy útil en la votación que devolvió a Donald Trump a la Casa Blanca, pero que hoy aparece desorientada y decepcionada por el gobierno del desequilibrado mandatario. La acusación contra Raúl, ministro de Defensa de Cuba en 1996, carece de sentido desde el punto de vista jurídico. Es una acusación completamente política, reflejo de un odio y una sed de venganza por no haber podido ni sabido d...