"Les duele" . Por Marcelo Rubèns Balboa, desde Uruguay
La imagen de la bandera roja ondeando sobre el Reichstag no es solo un símbolo histórico: es una herida abierta para quienes jamás aceptaron que el fascismo pudo ser derrotado por la voluntad organizada de los pueblos soviéticos. 
Marcelo Rubéns Balboa
A los imperialistas, a los herederos ideológicos del nazismo y al troskysmo que se niegan a reconocer el papel decisivo del Ejército Rojo, esa bandera les recuerda algo insoportable: que fue la clase obrera, armada y dirigida por un proyecto político claro del camarada Stalin, fue la que frenó a la bestia fascista en el corazón mismo de Berlín.
El triunfo soviético no fue un accidente ni una mera operación militar; fue el resultado de sacrificios inconmensurables, de una resistencia heroica y de una dirección que logró unir a un pueblo entero en defensa de su existencia.
Por eso, cada ataque contra esa memoria busca borrar no solo un hecho histórico, sino la posibilidad misma de que los trabajadores organizados puedan cambiar el curso del mundo.
La bandera sobre el Reichstag sigue hablando, décadas después: recuerda que el fascismo puede ser vencido, que la historia puede ser torcida por manos obreras,y que ningún poder es eterno cuando los pueblos deciden levantarse.
Les duele ¡y siempre les dolerá!
¡Gloria eterna al Glorioso Ejército Rojo de Obreros y Campesinos!
¡Gloria eterna al Camarada Stalin!
¡Gloria eterna a la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas!
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