DETALLES DEL MOMENTO: “EL KARMA” Por: Moisés Absalón Pastora desde Nicaragua
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| Moisés Absalón Pastora |
El Karma es un concepto central en religiones y filosofías como el hinduismo, el budismo y el jainismo: Es impersonal y similar a la ley de la gravedad, sin que medie un juez o castigo divino y parte como esencia de que cada persona es arquitecto de su propio destino y responsable de sus actos presentes y futuros.
El Karma no es un premio o venganza del universo o de las circunstancias sino la energía y repercusión natural que desatan nuestras propias decisiones y evolutivamente debería tomarse para comprender mejor lo que somos capaces de dar para recibir.
Los filósofos estudiosos del Karma plantean siete leyes desprendidas de él bajo el fundamento de que nuestras acciones, pensamientos y energías regresan a nosotros en forma de consecuencias, de la misma forma que damos recibimos y son las siguientes:
1. LA LEY DE CAUSA Y EFECTO: Todo lo que siembras es lo que cosechas; cada acción o pensamiento genera una energía que vuelve a nosotros de igual manera.
2. LA LEY DE LA CREACIÓN: La vida no ocurre por sí sola; requiere de nuestra participación. Somos uno con el universo y debemos crear lo que deseamos ver en nuestra realidad.
3. LA LEY DE LA HUMILDAD: Debes aceptar la realidad presente antes de poder cambiarla. Negarse a aceptar lo que ocurre solo mantiene el sufrimiento.
4. LA LEY DEL CRECIMIENTO: El verdadero cambio y la evolución personal deben venir desde el interior, no esperando que cambien las personas o el entorno que nos rodea.
5. LA LEY DE LA RESPONSABILIDAD: Debes asumir la total responsabilidad de lo que sucede en tu vida, reconociendo que eres el reflejo de tus propias elecciones.
6. LA LEY DE LA CONEXIÓN: Todo en el universo está entrelazado. El paso más pequeño tiene un impacto en el futuro y en los demás, ya que nada ocurre de forma aislada.
7. LA LEY DEL CAMBIO: La energía y la vida se transforman de manera constante. Si no aprendes las lecciones del pasado, la vida repetirá las mismas circunstancias bajo nuevas formas hasta que logres adaptarte y sanar.
Para quienes me identifican como Cristo Céntrico podrán expresar que estoy abordando un tema que como el Karma el cristianismo no acepta porque este proviene de religiones orientales como el hinduismo y el budismo y que en su lugar la fe cristiana se fundamenta en la gracia, el perdón y la redención a través de Jesucristo. Sin embargo, existe un principio bíblico de causa y efecto que a veces se confunde con el karma y quiero plantearlo para posteriormente ir al punto de lo que deseo expresar.
Aunque no hay "Karma" en la Biblia, las Escrituras recogen un principio moral de retribución terrenal conocido como la ley de la siembra y la cosecha: Gálatas 6:7: dice: «No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará». El sentido bíblico: No se trata de una fuerza kármica que cobra facturas de, sino de las consecuencias naturales y morales de las decisiones humanas en esta vida. Dios a menudo muestra bondad y gracia a quienes no lo merecen, rompiendo la lógica estricta de "recibir exactamente lo que uno se gana".
Desde la filosofía espiritual del Karma en el hinduismo o budismo este tiene dos vías que aplican para lo bueno y para lo malo y lo explico con estos pocos ejemplos:
En lo bueno: Si ayudas a un vecino con sus compras pesadas, es muy probable que cuando tú necesites ayuda, alguien te la ofrezca; Donar tu tiempo en un albergue crea bienestar en los demás y te otorga paz mental y satisfacción personal; Guardar una parte de tus ingresos para el futuro es una acción sabía que te protege ante imprevistos.
En lo malo: Si te burlas de una persona por su aspecto físico, generas un daño emocional que suele regresar en forma de rechazo o humillación propia más adelante: Si engañas en tu trabajo o a un amigo, pierdes la confianza de los demás y, cuando tú necesites verdad o apoyo, nadie te creerá: Si descuidas tu cuerpo con excesos constantes y mala alimentación durante semanas, tu consecuencia será una peor salud en los meses siguientes.
Expresado todo lo anterior respecto al Karma y recordando que en su esencia lo que define es que para cada acción hay una reacción debo recordar que hay individuos que la están pasando muy mal por no entender que en la naturaleza de la vida hay caminos buenos y malos que te dirigen, en la lógica de tus decisiones, a destinos buenos y destinos malos.
Nicaragua viene de episodios superados que no tienen retorno. Es imposible obviarlos por la descomunal maldad que hubo en ellos en el 2018 dónde en tres meses, que nos parecieron una eternidad, el odio más refinado casi acaba completamente con el país desde todas sus áreas porque nos hundieron económica, social, cultural, moral y espiritualmente en una vorágine de violencia que nunca jamás en nuestra historia de todos los tiempos habíamos vivido.
Los que lo hicieron creyeron que como hubo una única amnistía, donde los delitos no tendrían repetición, no les pasaría nada, que la justicia se sacaría los ojos en lugar de mostrar su acostumbrada venda porque desde la mentalidad del terror aquí la impunidad campearía ante el enojo del hegemon que los protegía.
Qué equivocación la del terror porque este fue capturado al repetir los delitos por los que fueron amnistiados en un inicio, fueron encarcelados, procesados, condenados, desnacionalizados y finalmente deportados en calidad de agentes extranjeros en condición de traidores a la patria y con ese tinte montados en un avión en una partida que no tiene retorno y aunque ahora desde afuera pueden decir lo que quieran, desnaturalizando nuestra realidad interna, lo cierto es que todo lo que viven es producto del Karma porque todo lo que hicieron para servir al amo extranjero se les está viniendo encima, como la causa y efecto de todo lo que nos hicieron.
No puede ser difícil deducir de lo que estoy hablando. Tampoco me alegro por la tragedia de aquellos que están presos y en proceso de deportación quien sabe a donde a pesar de las barbaridades que han dicho de Nicaragua y de los nicaragüenses que estamos comprometidos por la paz, pero la verdad es que hubimos quienes advertimos claramente que ahí donde están, indocumentados, ignorados, buscados, pescados y con testimonios vacíos de que son perseguidos políticos, pero sí marcados de pruebas en las redes sociales de que son delincuentes, que quien en su momento fue su financiero nunca pudo ser aliado y menos aliado porque ahí, donde ahora están presos, lo único que hay son intereses y el hegemon no tiene ninguno por ellos.
Triste realidad para quienes están destinados a la deportación porque es la reacción a las acciones que decidieron tomar aquí en el 2018 y lo más triste es que los cabecillas a quienes obedecían no hacen nada más que aprovechar la tragedia de los que serán irremisiblemente expulsados para figurar en algunos medios internáuticos que ahora se confiesan en la clandestinidad, tiritando de miedo, porque habiendo caído uno con el alias del “Chino” y otro con el “alias” de “café sin voz” lo que prosigue es el deslenguamiento de la mentira estrellada contra la verdad de un Karma que es simplemente implacable y que basado en la ley de la gravedad retorna el adoquín que un día el falaz decidió lanzar al aire para regresarlo y desdentar las fauces de las hienas.
QUE DIOS BENDIGA A NICARAGUA.

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